Por qué tu negocio debe usar una estrategia de Inbound Marketing

Por qué tu negocio debe usar una estrategia de Inbound Marketing

 

A día de hoy es innegable que el Inbound Marketing ha transformado la manera de hacer negocios en el mundo. Sin embargo, todavía existen una gran cantidad de empresas que no conocen este concepto, o no saben cuáles son los elementos necesarios para trazar una buena estrategia. En este post te explicaré,  qué es el Inbound Marketing, su metodología y por qué es necesario que lo pongas en práctica.

 

INBOUND MARKETING VS MARKETING TRADICIONAL

 

Ten en cuenta que en el marketing tradicional las empresas se centran en atraer clientes. Para ello, utilizan técnicas que pueden llegar a molestar. Seguro que más de una vez te han llamado a casa a la hora de la comida, al llegar del trabajo o incluso en fin de semana. O te han avasallado por la calle a base de flyers o folletos. Sabes de qué hablo.

Sin embargo, el desarrollo tecnológico actual está proporcionando a los consumidores herramientas de defensa contra las marcas, ya que no quieren sentirse saturados ante tanta publicidad. Algunas de estas armas podría ser los archiconocidos filtros antispam que previenen tu email de correos basura. O los bloqueadores de ventanas emergentes, también conocidos como pop-ups.

Por otro lado, esto conlleva un incremento de gasto y esfuerzo por parte de los anunciantes que luchan incansablemente por llegar a su público objetivo de una manera u otra. En pocas palabras podríamos decir que el marketing tradicional está centrado en las marcas en vez de los clientes, con un estilo de comunicación claramente unidireccional.

Afortunadamente esta mentalidad poco a poco va cambiando, con la intención de crear experiencias agradables en los usuarios, otorgándoles la palabra y el derecho a conversar. Por tanto, a diferencia del marketing tradicional el Inbound Marketing es un modelo enfocado en la satisfacción del cliente.

 

¿POR QUÉ ES NECESARIO HACER INBOUND MARKETING?

 

En el Inbound Marketing es el cliente el que busca información sobre la empresa, y no al revés. Piénsalo, seguramente algunas de tus marcas favoritas lo son porque satisfacen tus necesidades, llevando a cabo una buena estrategia de Inbound marketing. Para ello generan un contenido interesante, como por ejemplo a través de su blog corporativo o mediante opiniones en redes sociales de otros usuarios. Además esto permite reducir costes en las empresas, todos salen ganando.

Básicamente, el Inbound Marketing se centra en las palabras “conversación” y “emoción”. Te lanzo una pregunta, ¿por qué alguien es tu mejor amigo? Seguramente porque al principio tuviste conversaciones con él y con el paso del tiempo cada vez te gustó más su personalidad o su forma de ser, un referente emocional ¿verdad? En el Inbound Marketing ocurre lo mismo.

Actualmente vivimos en un mundo interconectado, con más acceso a la información que necesitamos. Dicho de otra manera, existen más probabilidades de que busques lo que quieres a través de los medios sociales antes que llamar por teléfono.

 

METODOLOGÍA DEL INBOUND MARKETING

 

Algunas empresas, como Hubspot, explican que la metodología del Inbound marketing se resume en 4 etapas:

            -Atracción:

 

El primer paso del Inbound Marketing es atraer usuarios de calidad a tu sitio web para poder convertirlos en visitantes. ¿Por qué deben de ser de calidad? Muy sencillo, porque son los que más probabilidades tendrán luego de convertirse en leads o usuarios que se han mostrado receptivos para un posible proceso de compra.

 

Algunas herramientas que puedes utilizar en esta fase son el posicionamiento SEO, el blogging o las redes sociales.

            -Conversión:

 

De acuerdo, ya han llegado a tu sitio web. ¿Y ahora qué? Como te expliqué anteriormente ahora debes recopilar información sobre estos usuarios para poder estrechar lazos emocionales con ellos.

 

Evidentemente cuanta más información obtengas de tus usuarios más sencillo te resultará adaptarte a sus necesidades. Piensa que para ponerte en contacto con ellos  de una manera más personalizada deberás conseguir, como mínimo, sus correos electrónicos.

 

Estarás pensado “claro, eso es muy fácil de decir pero… ¿cómo lo hago?”. Es cierto, los usuarios suelen ser reacios a entregar su información personal sin obtener nada a cambio. Por tanto, necesitas ofrecerles algo como una descarga gratuita, un descuento, una oferta. ¡Es hora de estrujarse la materia gris!

            -Cierre:

 

Finalmente lo hemos conseguido, ya tenemos información de nuestros posibles clientes recopilada en nuestra base de datos. ¡Es hora de aprovecharla! Utiliza estrategias de email marketing o, si lo tienes, un buen sistema CRM que analice el mejor momento para transformar estos leads en ventas. ¡Ya casi lo tienes!

            -Complacer:

 

¡Enhorabuena! Has obtenido ventas. ¿Eso quiere decir que se ha acabado tu estrategia de Inbound Marketing? ¡Ni mucho menos! Recuerda que es más beneficioso fidelizar un cliente que atraer a uno nuevo.

 

Ahora debes asegurarte de que tu cliente está satisfecho y contento con la compra realizada. Hay que seguir el proceso, quién sabe, lo mismo hasta comparten en sus perfiles de redes sociales el buen trato que le has dado o lo mucho que le gusta tu producto.

 

Una buena manera de asegurarte de ello es a  través de encuestas de satisfacción que te ayuden a mejorar los procesos de compra de tu empresa y en definitiva, mejorar la experiencia del cliente.

¿Ya te has animado a crear tu propia estrategia de Inbound Marketing para hacer crecer tu negocio? ¿Ponemos en práctica estos consejos? Tal vez te podamos ayudar en los comentarios.

5 maneras de evitar un vídeo corporativo aburrido

Los vídeos corporativos son, sin lugar a dudas, uno de los mejores escaparates para nuestra empresa. Es bien sabido que el contenido visual es el rey de internet, con más de un 78% del total de contenidos subidos, y que por segundo, se sube más de una hora de vídeo a YouTube. Es fácil de compartir, de ver, genera interés, y hasta compite cada vez más con la televisión en sus horarios.
Al querer dar a conocer nuestra empresa intentamos mostrar lo mejor de nosotros mismos, pero a veces las prisas y querer agradar por encima de todo nos pueden llevar a cometer errores. Aquí unas cuantas ideas para no convertir nuestro proyecto de obra maestra en un completo desastre:

 

1.  Nada de chapuzas

Si no tenemos conocimientos medianamente técnicos sobre el mundo audiovisual, mejor que deleguemos esta tarea en profesionales. Grabar con una cámara digital compacta prestada por algún conocido no es la mejor opción.

 

2. Guionizar y planificar

Quedar a la aventura para grabar nuestro lugar de trabajo no se contempla como posibilidad de vídeo corporativo. El vídeo debe estar perfectamente guionizado, sabiendo de antemano qué queremos transmitir, cómo y dónde lo vamos a rodar, y qué costes podría llegar a acarrearnos. Si lo tuyo es la improvisación, mejor dedícate a grabar ‘daily vlogs’.

 

3. No te obceques con salir en cámara

Si algo hemos aprendido de los publirreportajes de finales de los 90 hasta ahora, es que la aparición de un experto o de un encargado humaniza y dota al vídeo de una mayor credibilidad. Pero la pantalla es caprichosa, y no todo el mundo ha nacido con ese don de hablar frente a una cámara. Así que por favor, si no eres uno de esos bendecidos, no lo hagas.

 

4. El tamaño importa

Y podemos dar fe de ello. Para que un vídeo sea atractivo visualmente, además de las técnicas empleadas en su rodaje, también tenemos que tener en cuenta su duración. A no ser que mostremos el contenido más apasionante, digno de emocionar a Spielberg, no deberíamos sobrepasarnos con el metraje.

Entre dos y cinco minutos serán suficientes para mostrar la esencia de nuestra empresa, sin caer en tomas eternas, planos repetidos hasta la saciedad, y musiquitas que podrían revivir al mismísimo Sauron (¿spoiler de El Señor de los Anillos?).

 

5. Dinamismo
Este va enlazado con el anterior punto. Si hay algo que hace al contenido en vídeo atractivo, es que sea dinámico, que se adapte a los golpes de la música o de las voces en off. Un vídeo con ritmo y enérgico puede dotar a la idea principal de un gran apoyo estético que nunca pasará desapercibido por el consumidor.

Tu Community Manager no debería ser tu cuñado

 

Las redes sociales a estas alturas de 2016 con conocidas por todos, y son muchas las empresas que apuestan por tener un Community Manager para gestionar sus redes. Pero hay algo que nos cuesta recordar: tirar un lápiz por la ventana no nos convierte en físicos, tener una libreta no nos convierte en periodistas, y usar Twitter no nos convierte en un experto en Social Media.

 

El uso de las redes sociales en la población ha aumentado en los últimos años. De hecho, el espectro de edad en el uso de las mismas ha aumentado gracias a Facebook principalmente, donde hasta el 47% de las personas entre 55 y 64 años con conexión a internet en España lo usan (según estudio Social Media OBS).

 

Un mal SEO, la mala selección de contenidos externos, la falta de contenidos propios, incluso ese aspecto ‘cutre’ pueden ser los ‘pequeños’ detalles que nos llevan a pensar que esa presencia virtual no está llevada a cabo por un profesional. Normalmente suele llevarse a cabo por gente de la propia empresa, o familia de los miembros de la misma. De ahí que tu cuñado o tu sobrina, por muy activos que sean en Facebook compartiendo vídeos de PlayGround, no sean Community Manager.

 

Las posibilidades que genera una buena presencia en las redes sociales son varias: desde dar a conocer la marca, pasando por posicionarla mejor, hasta la captación de clientes y su respectiva fidelización. De ahí que cuidar lo que mostramos en ellas sea tan importante. No sólo nos jugamos unas risas a nuestra costa, sino que también ponemos en peligro nuestro nombre, reputación e incluso ventas.

 

El boom de las redes sociales hace que su uso también haya experimentado un aumento considerable entre los pequeños y medianos comercios: no hace falta ser una gran multinacional para poder crear una página de Facebook o una cuenta de Instagram. Según un estudio del SAGE en 2015, el 54% de las pymes españolas tienen presencia en internet, o lo que es lo mismo: 1 de cada 2 ya tienen su perfil creado en alguna de las redes sociales más destacadas.

 

Si cuando tienes problemas legales vas a un abogado, cuando quieras sacar partido a tu empresa en internet acude a un experto en marketing digital y social media.

Por qué tener una estrategia de marketing digital

 

Con el término marketing digital nos referimos a la implementación de estrategias de comercialización realizadas, en este caso, en el mundo online.

Lógicamente, esta no se limita a una mera asimilación de las técnicas de marketing que se realizan en el mundo offline, sino de la creación de nuevas estrategias que comprendan las características del mundo digital como la inmediatez, la constante creación (y uso) de nuevas herramientas o la posibilidad de medir en tiempo real los resultados de una campaña de marketing.

 

En Internet, nuestro negocio tiene la oportunidad de compartir información gracias al poder de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y las redes sociales. El mundo digital funciona, no sólo como un lugar donde ofrecer información y consumirla, sino como lugar de reunión y creación de comunidades, donde se establecen fluidas relaciones y se generan opiniones.

 

A diferencia del marketing tradicional, en el digital el protagonista no es nuestro negocio, sino el usuario, aquel que hace uso de nuestro producto y que, además, tiene toda la libertad de internet para expresar su opinión a todo lo largo y ancho del mundo digital.

 

Por tanto, el marketing en el mundo digital supone la implementación de estrategias centradas en la interacción con el usuario allá donde está, desde los motores de búsqueda (Google, Bing, Yahoo, …), las Redes Sociales o las tiendas online donde el usuario tiene la posibilidad de escribir reseñas o comentarios sobre nuestro producto o servicio.

 

Nuestro Marketing Digital debe apostar por estar en todos los espacios donde nuestros usuarios están, interactuando con ellos, mejorando nuestro posicionamiento en los motores de búsqueda y analizando la información u opiniones sobre nuestro producto o servicio que aparezcan en el mundo digital.